
Tiene
Almería fama de buen litoral, pródigo
en suculentas capturas marinas. Y es
allí, casi al filo del Mediterraneo,
donde comienza Andalucía, en el pueblo
de Vera, el lugar elegido para asombrarse
de una esplendorosa forma de cocinar.
La del mar y la de tierra. Todo en su
justo punto y con la receta de siempre...
De toda la vida.

La
familia Carmona ha procurado, en sus
diversas ampliaciones, mejorar respecto
a algo que les ha dado justa y larga
fama: su cocina. Hábil, propia y variada,
combina con inteligencia el enclave
geográfico donde se sitúa - entre la
huerta de Murcia y Andalucía - lo que
le permite ser exhuberante en sus creaciones.

Que
la buena mesa no tiene fronteras bien
lo saben Antonio y sus hijos, cosa que
demuestran diariamente a todos los que
recalan en sus concurridos salones.
Un amplio comedor, decorado tradicionalmente,
permite disponer de una no menos amplia
y bien surtida carta.
Esta carta, basada en la riqueza propia
de la comarca, consigue sintetizar en
texturas actuales recetas ancentrales
de formas tradicionales y todo gracias
al virtuosismo de la familia Carmona.