
En el Casco Histórico de Sevilla
se encuentra Casa Robles, a menos de
50 metros de la Giralda, la Catedral,
el Palacio Arzobispal y el Ayuntamiento.
Visita ineludible a la hora de entablar
contacto con la “Real” gastronomía
sevillana, Juan Robles fundador hace
45 años del Bar-Restaurante,
mantiene intacta y activa la famosa
barra que tan buenos ratos y alegrías
ha propiciado a los lugareños
y forasteros.
Un
ritual, el de la tapa, que perdura
a través de los años
dándole un encanto especial
a esa hora del aperitivo... Esta planta
baja del restaurante todavía
conserva los techos de madera de lo
que fue una antigua casa del S. XVIII
con su cancela de entrada, hoy por
hoy emblema del establecimiento.
La
excelentes materias primas usadas
hacen que sus recetas sean de gusto
universal. Jamones y chacinas ibéricas,
guisos muy andaluces, habituales del
sur, pescados de roca al horno, mariscos
de las costas de Isla Cristina, gambas
blancas, cigalas, etc...
Una extensa selección de caldos
de todas las denominaciones de origen
de España y también
referencias internacionales configuran
su bodega.