
El Restaurante Enrique Becerra ocupa
dos casas pequeñas del siglo
XVII, restauradas y unificadas a principios
del XX con la actual ornamentación
regionalista. Destacan sobre todo el
artesonado de madera, las grandes vigas
de caoba y las columnas de mármol,
alguna de ellas procedente de la próxima
ciudad romana de Itálica (siglo
II a.C.).
Punto
de encuentro de empresarios, artistas,
políticos, escritores y gente
variopinta, y a esta pluralidad contribuye
la disposición de la barra,
con una de las mejores cartas de tapas
de Sevilla.
El
comedor principal, cálido y
acogedor, y los tranquilos y discretos
comedores privados de la primera planta
( desde 2 hasta 26 comensales). El
servicio corre a cargo de estupendos
profesionales que llevan muchos años
con nosotros: déjese aconsejar
por ellos..